
Bodega acristalada · Sarrià
1.800 botellas · acero corten
4.500 botellas bajo tierra · roble francés · zona de cata para ocho · climatización de apoyo silenciosa. Una colección que se conserva con la inercia natural del terreno y se vive como un refugio.
El cliente, coleccionista privado durante más de treinta años, había llegado al límite de las dos vinotecas comerciales que tenía repartidas por la casa. Necesitaba consolidar 4.000 botellas existentes y dejar margen para crecer. La condición: que la bodega fuera un espacio para vivir el vino, no solo para guardarlo. Aprovechamos un sótano sin uso de la residencia familiar de Pedralbes, situado a 4,5 metros bajo el nivel del jardín, para proyectar una cava de obra civil que combina capacidad de archivo y sala de cata en una única pieza arquitectónica.
| Tipología | Cava subterránea de obra civil con sala de cata integrada |
|---|---|
| Ubicación | Pedralbes, Barcelona · residencia particular |
| Capacidad | 4.500 botellas (incluye 240 magnums y 60 formatos especiales) |
| Profundidad | -4,5 m respecto a nivel de jardín |
| Superficie útil | 62 m² (40 m² archivo + 22 m² sala de cata) |
| Temperatura | 13 °C ±0,5 °C constante |
| Humedad relativa | 68 % ±3 % HR |
| Materiales nobles | Roble francés del Allier · piedra caliza natural · acero inoxidable mate |
| Iluminación | LED 2.700 K sin UV · 3 escenas programables |
| Climatización | Inverter 28 dB · sala técnica anexa · operación estacional |
| Plazo de ejecución | 14 semanas (incluye obra civil) |
| Año de entrega | 2024 |
La elección del roble francés del Allier no responde a una decisión estética. Es la misma madera con la que se construyen las barricas de las grandes casas de Burdeos por una razón concreta: su porosidad y densidad regulan la humedad del aire de forma pasiva. En una cava con 4.500 botellas la masa de roble actúa como un higrostato natural, absorbiendo humedad cuando la HR sube por encima del 72 % y devolviéndola cuando baja del 65 %. Esto reduce el ciclo de trabajo del humidificador eléctrico a apenas tres semanas al año, prolonga la vida del equipo y, sobre todo, mantiene el ambiente más estable durante los cortes de suministro.
La sala de cata, separada visualmente del archivo por un muro acristalado de baja emisividad, mantiene una temperatura ligeramente superior (16 °C) para que las botellas servidas asciendan con suavidad a temperatura de servicio sin agresión térmica. Es el detalle invisible que distingue una bodega proyectada por ingenieros de una cava decorada por interioristas.
Cada bodega, vinoteca o humidor se proyecta desde cero sobre su espacio. Escríbanos o llámenos y concertamos una visita técnica para estudiar su caso. Sin intermediarios. Sin compromiso.