El clima exacto de una cava subterránea, en cualquier estancia y sin obra de enterramiento. Temperatura, humedad y vibración bajo control de precisión, las 24 horas.
No todo el mundo dispone de un sótano para enterrar una cava. La bodega climatizada resuelve exactamente eso: recrea de forma activa el microclima ideal de guarda (12–14°C estables, 60–70% de humedad, sin vibración ni luz) dentro de un recinto a medida que se integra en el salón, bajo una escalera, en un office o en la sala de un restaurante. La misma exigencia técnica de una bodega bajo tierra, sin depender del subsuelo.
| Rango térmico | Monotemperatura 12–14°C ±0,5°C (estándar). Multitemperatura de servicio 5°C–18°C (opcional) |
|---|---|
| Control de humedad | 60–70% HR con humidificación activa por ultrasonidos |
| Climatización | Equipo específico de vino, antivibración y de baja sonoridad, desacoplado de la estructura |
| Capacidad | Desde armarios integrados hasta salas de varios miles de botellas · modulación en doble altura |
| Ubicación | Cualquier estancia: salón, office, bajo escalera, trastero, sala de restaurante u hotel |
| Aislamiento | PIR alta densidad + barrera de vapor + rotura de puente frío · cerramiento hermético |
| Cerramiento | Puerta de roble macizo con doble sello o cristalería de alto aislamiento (bodega vista) |
| Iluminación | LED 2.700 K UV-free con programación por escenas |
| Control remoto | App con lectura en tiempo real, histórico y alarmas por desviación o apertura |
| Garantía | Mantenimiento anual incluido · coordinación con su arquitecto o interiorista |
Si dispone de sótano o de espacio para enterrar, la cava subterránea aprovecha la inercia térmica del terreno y reduce el consumo. Si no lo tiene, o quiere que la bodega forme parte de una zona habitable, la bodega climatizada ofrece exactamente el mismo clima de guarda mediante control activo, instalable en cualquier estancia. En ambos casos, el resultado para el vino es idéntico: temperatura estable, humedad correcta, oscuridad y ausencia de vibración.
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No hace falta enterrar el vino para protegerlo. Hace falta precisión.
L'Humidor · Obra y técnica




Es un recinto a medida con aislamiento térmico completo y un sistema de climatización específico para vino que mantiene la temperatura estable (habitualmente 12–14°C) y la humedad en el rango 60–70% HR. A diferencia de la cava subterránea, no necesita estar enterrada: puede integrarse en cualquier estancia de la vivienda, restaurante u hotel.
La cava subterránea aprovecha la inercia térmica del terreno y requiere sótano u obra de enterramiento. La bodega climatizada genera ese mismo clima de forma activa mediante equipos de precisión, por lo que se instala en cualquier planta y espacio, sin obra civil mayor. Es la solución ideal cuando no se dispone de subsuelo o se quiere integrar la bodega en una zona habitable.
Mantenemos una temperatura estable de 12–14°C con una tolerancia de ±0,5°C y una humedad relativa del 60–70% mediante humidificación activa. Para servicio podemos configurar zonas multitemperatura (5–18°C) que dejan tintos, blancos y espumosos listos para abrir.
No. Empleamos equipos de climatización antivibración de baja sonoridad, desacoplados de la estructura de los botelleros. La vibración es uno de los principales enemigos de la guarda del vino, por eso aislamos el grupo frigorífico y lo silenciamos acústicamente.
En prácticamente cualquier espacio: bajo escalera, en un office, en un salón como pieza acristalada, en un trastero, en la sala de un restaurante o en la suite de un hotel. Estudiamos el aislamiento del recinto y dimensionamos la climatización en función del volumen y la exposición térmica.
Desde armarios de pocos cientos de botellas integrados en mobiliario hasta salas completas de varios miles de botellas con zona de cata. Cada bodega se dimensiona a medida según el espacio disponible y la colección a conservar.
El consumo depende del aislamiento y del volumen. Por eso priorizamos un cerramiento con rotura de puente frío y barrera de vapor que reduce la carga térmica y, con ella, el consumo. Una bodega bien aislada trabaja en ciclos cortos y eficientes, no en lucha constante contra el ambiente.
Sí. Incluimos supervisión remota vía app con lectura de temperatura y humedad en tiempo real, gráficas históricas y alarmas por desviación o por apertura prolongada de la puerta, para que la colección esté siempre protegida aunque no esté en casa.
Necesitamos las medidas del espacio (incluso esquemáticas), su ubicación dentro de la vivienda o local, la capacidad objetivo y el plazo. Con esos datos, Joan Serrate (diseñador y técnico de bodegas) responde en 48 horas con una propuesta inicial. La consulta es sin compromiso, online o presencial en nuestro showroom de Barcelona.
Cada bodega, vinoteca o humidor se proyecta desde cero sobre su espacio. Escríbanos o llámenos y concertamos una visita técnica para estudiar su caso. Sin intermediarios. Sin compromiso.